

Una imagen excepcional que captura a un lince ibérico en pleno juego con un roedor, su próxima comida, en Torre de Juan Abad, Ciudad Real, ha obtenido el aclamado Premio del Público Nuveen 2026 en el prestigioso concurso Fotógrafo de Vida Salvaje del Año. Este certamen se erige como una de las muestras fotográficas de naturaleza más relevantes a nivel global, atrayendo a talentos de todo el mundo.
La fotografía, titulada 'Flying Rodent' y obra del artista austriaco Josef Stefan, se impuso a otras 23 finalistas, seleccionadas entre un impresionante total de más de 60.000 imágenes provenientes de 113 países. Además, este reconocimiento se suma a las 100 instantáneas ganadoras anunciadas en octubre de 2025. El Museo de Historia Natural de Londres, entidad organizadora del evento, ha comunicado que las obras estarán expuestas al público hasta el 12 de julio, ofreciendo una oportunidad única para admirar la belleza y la fuerza de la vida salvaje.
La instantánea, que acumuló 85.917 votos del público, muestra a un lince joven en el acto de lanzar a su presa por el aire antes de darle caza y consumirla, un comportamiento natural y común en esta especie. Según relató Stefan al museo, el felino estuvo interactuando con el roedor durante aproximadamente veinte minutos antes de retirarse tras un arbusto para alimentarse. El fotógrafo, quien dedicó dos semanas a observar a estos linces en Ciudad Real, describió esta experiencia como la realización de un sueño largamente anhelado: capturar la esencia del lince ibérico, uno de los felinos salvajes más esquivos y amenazados del planeta.
Stefan enfatizó la crítica situación que enfrentó esta especie a principios de los años 2000, al borde de la extinción. Sin embargo, gracias a los continuos y dedicados esfuerzos de conservación, la población ha logrado recuperarse, superando los 2.000 ejemplares. Para el fotógrafo, el lince ibérico es un "símbolo viviente de esperanza", un testimonio palpable de lo que se puede lograr cuando la humanidad asume su responsabilidad, actúa con conciencia y dirige su atención hacia donde más se necesita, demostrando que la preservación de la biodiversidad es una meta alcanzable.
Junto a la obra triunfadora de Stefan, otras cuatro imágenes destacadas recibieron menciones especiales. Entre ellas, la cautivadora fotografía de Alexandre Brisson, que presenta a un grupo de flamencos sobre un telón de fondo industrial de líneas eléctricas en Walvis Bay, Namibia, y la instantánea de Christopher Paetkau, que retrata a una osa polar y sus tres cachorros descansando plácidamente en la bahía de Hudson, Canadá. También fueron reconocidas la fotografía de Will Nicholls, que documenta la lucha entre dos cachorros de oso en una carretera del Parque Nacional Jasper, Canadá, y la imagen de Kohei Nagira, que muestra a un ciervo portando la cabeza de un macho rival fallecido tras un enfrentamiento territorial. Estas obras en conjunto no solo celebran la maestría fotográfica, sino que también nos invitan a reflexionar sobre la majestuosidad de la naturaleza y la urgente necesidad de protegerla.
