

El futuro del océano se forja en Vigo
Estudio del impacto del cambio climático en los ecosistemas marinos
Una ambiciosa campaña científica internacional, enmarcada en el proyecto europeo IMAGINE, ha posicionado a la Ría de Vigo como un punto neurálgico en la vanguardia de la investigación marina europea. El Centro de Investigación Marina (CIM) de la Universidad de Vigo, en colaboración con el Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL) de Heidelberg, ha puesto en marcha dos experimentos cruciales en la Estación de Ciencias Marinas de la isla de Toralla (ECIMAT) para comprender y mitigar los efectos del calentamiento global en el océano.
La ciencia unida para la salud de los océanos
Emilio Fernández, investigador principal del grupo de Oceanografía Biológica de la Universidad de Vigo, subraya la sinergia excepcional que esta campaña genera entre las capacidades del CIM y del EMBL. Con la participación de cerca de 40 científicos internacionales, la iniciativa combina las condiciones casi únicas de la estación de Toralla con la capacidad de análisis en tiempo real de un laboratorio móvil de última generación.
El efecto de las olas de calor en la vida microscópica marina
El primer experimento se enfoca en los efectos de las crecientes olas de calor marinas en los microorganismos. A diferencia del entorno terrestre, el mar se mantiene en constante movimiento, lo que dificulta su seguimiento. Para ello, los investigadores emplean la técnica de mesocosmos: grandes volúmenes de agua que replican las condiciones marinas al aire libre. Se recogen 1.500 litros de agua marina en seis grandes bolsas, tres de las cuales se mantienen a temperatura ambiente, mientras que las otras tres se calientan 3 grados centígrados por encima. Durante un mes, se analizarán todos los componentes microscópicos, desde virus hasta fitoplancton, para observar la respuesta de la ría a una ola de calor. Esta metodología sitúa al CIM entre los centros de élite mundial para el estudio controlado del impacto de las olas de calor marinas, gracias a su capacidad para mantener una diferencia térmica constante y estable.
Una solución natural contra las mareas rojas
La segunda investigación aborda el problema de las mareas rojas, causadas por microalgas tóxicas que afectan gravemente a moluscos bivalvos como el mejillón. Científicos del CIM han descubierto que la Zostera, una planta nativa de la ría, puede inhibir el crecimiento de algunas especies de mareas rojas. Para probar este efecto beneficioso en un entorno natural, se recolecta agua de la Bahía de Baiona, rica en células generadoras de microalgas, y se introduce en contenedores: unos sin tratar y otros con extractos de Zostera. Los microorganismos son analizados en tiempo real para desarrollar soluciones biotecnológicas sostenibles que protejan los ecosistemas y la acuicultura.
La Estación de Toralla: un laboratorio marino sin igual
Niko Leisch, director del Laboratorio Móvil Avanzado del EMBL, destaca que es la primera vez que su equipo de última generación, único en Europa para la investigación de microorganismos, trabaja en mesocosmos, la aproximación experimental más fidedigna al medio marino. José González, responsable de la Unidad de Oceanografía del CIM, señala que la estación de Toralla es el único centro de mesocosmos en la Península Ibérica y el único en Europa que opera en una zona de afloramiento en la costa atlántica. Su ubicación permite el estudio de poblaciones marinas atípicas en otras regiones europeas, consolidando una red internacional multidisciplinar de excelencia con investigadores de EMBL, CIM, la Academia Checa de Ciencias, CNRS de Francia, y las Universidades de Minho y Las Palmas de Gran Canaria.
