

La justicia persigue con rigor los delitos contra la vida silvestre.
Detalles del lamentable suceso y la implicación del acusado
La Fiscalía del Principado de Asturias ha presentado una solicitud formal para imponer una condena de dos años de prisión a un hombre de 59 años. Se le acusa de ser el responsable de la muerte de un oso pardo en 2024, dentro del entorno protegido del Parque Natural de Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias. Además de la pena privativa de libertad, se ha pedido una inhabilitación de cuatro años para la práctica de la caza, lo que representa la máxima sanción permitida por el Código Penal para este tipo de infracciones.
La técnica de caza empleada y sus consecuencias devastadoras
Según la narrativa de la Fiscalía, el inculpado instaló cinco trampas de acero, un sistema de captura indiscriminado, en zonas montañosas adyacentes a las localidades de Villarmeirín y Villardecendias, dentro del perímetro del parque natural. El 8 de julio del año señalado, se descubrió el cuerpo sin vida de un oso pardo macho, atrapado en una de estas trampas. El Ministerio Público enfatiza que el oso pardo es una especie que goza de un régimen de protección estricta, siendo clasificada como en peligro de extinción, lo que agrava la naturaleza del crimen.
Calificación legal del acto y la reparación económica solicitada
Este acto ha sido tipificado por la Fiscalía como un delito contra la protección de la fauna. En lo que respecta a la responsabilidad civil, se ha instado a que el acusado compense al Principado de Asturias por el valor del ejemplar de oso, cuyo monto se determinará en la fase de ejecución de la sentencia. Esta medida busca no solo castigar al infractor, sino también reparar el daño causado al patrimonio natural y a la biodiversidad de la región.
