

Después de un fin de semana marcado por condiciones meteorológicas adversas, España se adentra en un nuevo ciclo climático este 30 de marzo, caracterizado por una notable subida de los termómetros y la persistencia de fuertes ráfagas de viento. Este escenario de transición augura una jornada donde el ambiente será más cálido en la mayoría del país, aunque con fenómenos atmosféricos que demandan atención.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) anticipa un día de cambios, donde el calor se hará más presente, pero el viento no cederá y algunas zonas del norte peninsular experimentarán lluvias ligeras. Esta previsión marca una pauta de estabilidad relativa que sigue al reciente paso de un temporal, sugiriendo una mejora gradual en las condiciones generales.
A lo largo de la jornada, se espera un incremento en las temperaturas máximas a lo largo de casi toda la península ibérica y el archipiélago balear. Este ascenso térmico será particularmente perceptible en las áreas pirenaicas, el sector oriental de la meseta sur y algunas localidades del sistema Ibérico. Este cambio anuncia una despedida progresiva de las bajas temperaturas invernales y la llegada de un clima más templado.
Pese al aumento de las temperaturas, el viento seguirá siendo un factor dominante, con ráfagas de gran intensidad en el Ampurdán, los Pirineos, el valle del Ebro, la zona sur de la Ibérica y Baleares. Vientos como la tramontana y el cierzo soplarán con fuerza, creando condiciones desafiantes en áreas expuestas y acentuando la sensación térmica de frío en algunas regiones. Los cielos permanecerán cubiertos en la mitad norte de la península debido a la entrada de humedad desde el norte, provocando lloviznas en el Cantábrico, el alto Ebro y los Pirineos. En contraste, el sur peninsular disfrutará de cielos despejados o con escasas nubes, lo que indica un ambiente más estable y soleado.
En las zonas montañosas, las nevadas continuarán, aunque se pronostica un ascenso paulatino de la cota de nieve, que oscilará entre los 1200 y 1800 metros. Esto sugiere un retroceso gradual del frío más intenso, aunque las heladas leves seguirán siendo una posibilidad en las alturas. En el archipiélago balear, una Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) al norte de África podría generar precipitaciones esporádicas. Por su parte, las islas orientales de Canarias se verán afectadas por la calima, lo que podría reducir la visibilidad y afectar la calidad del aire.
Asimismo, se prevé la formación de bancos de niebla en las primeras horas del día en el norte peninsular, extendiéndose a valles y depresiones del nordeste. Esta variabilidad, con mañanas frescas y tardes más cálidas, dibuja un paisaje climático propio de un período de transición estacional, anunciando la llegada de condiciones más primaverales en gran parte del territorio.
