

Una investigación reciente ha puesto de manifiesto la preocupante situación del blanqueo de madera procedente de Rusia y Bielorrusia en el mercado de la Unión Europea. Desde la imposición de sanciones en julio de 2022, se estima que más de 1.500 millones de euros en madera, calificada como “madera ensangrentada” por su conexión con el conflicto, ha ingresado ilegalmente a la UE, con la llegada diaria de una veintena de contenedores. Este comercio ilícito no solo subvierte las sanciones internacionales, sino que también contribuye directamente al financiamiento del conflicto en Ucrania, dado que Rusia es un productor forestal de gran envergadura. La investigación, que se extendió por nueve meses y se centró en el contrachapado de abedul, ha rastreado la cadena de suministro, desde los fabricantes en Rusia hasta las empresas que \"lavan\" el producto en países como China, Kazajistán y Turquía, para finalmente introducirlo en el mercado europeo.
La situación es particularmente crítica para España, que ha importado 145,8 millones de euros en madera de origen dudoso desde la implementación de las sanciones. Existe una propuesta en debate para introducir una categoría de “riesgo cero” en el Reglamento de la Unión Europea sobre Productos Libres de Deforestación (EUDR). Los expertos advierten que esta medida, si se aprueba, permitiría a los países de la UE eximirse de controles sobre productos importados de territorios supuestamente de bajo riesgo, a pesar de la evidencia de que estos países sirven como puntos de tránsito para la madera ilegal rusa y bielorrusa. Esto representaría un retroceso significativo en la lucha contra el comercio ilegal de madera y comprometería la efectividad de las sanciones, dejando a España y a la UE expuestas a flujos incontrolados de mercancías ilícitas y socavando los esfuerzos para proteger el medio ambiente.
En este contexto, las voces de organizaciones ecologistas y expertas en el tema resuenan con urgencia. Jaume Grau López, de Ecologistas en Acción, subraya que la categoría de “riesgo cero” es una falacia que amenaza la integridad de la ley de deforestación y los compromisos de sanciones contra Rusia, advirtiendo sobre las graves consecuencias para los bosques globales. Tara Ganesh, de Earthsight, enfatiza el doble impacto negativo de este comercio: el daño ambiental y el financiamiento de la guerra, instando a la UE a mantener el EUDR robusto para evitar ser cómplice de estos perjuicios. Por su parte, Hannah Mowat, de Fern, señala que la propuesta no solo debilitaría la regulación, sino que desmantelaría las sanciones europeas al permitir que productos rusos blanqueados a través de China compitan deslealmente con los fabricantes europeos. Es imperativo que las autoridades europeas refuercen la normativa y los mecanismos de control para combatir eficazmente este comercio perjudicial y reafirmar su compromiso con la sostenibilidad y la legalidad.
