La mitad de las especies marinas exóticas en aguas europeas llegan como "polizones" en barcos
Naturaleza

La mitad de las especies marinas exóticas en aguas europeas llegan como "polizones" en barcos

Una significativa proporción de la fauna marina no autóctona que se establece en los océanos europeos utiliza los buques como medio de transporte, según los hallazgos de una investigación global. Este fenómeno, que implica la llegada de organismos marinos adheridos a las embarcaciones o a través del agua de lastre, representa una preocupante vía de invasión biológica. El estudio, que analiza datos hasta 2021 y ha sido coordinado por la Agencia Europea de Medio Ambiente, resalta la urgencia de implementar estrategias más efectivas para controlar y prevenir la dispersión de estas especies, algunas de las cuales pueden volverse invasoras y dañinas para los ecosistemas locales, la economía y la salud pública.

La investigación también ha documentado una aceleración en el ritmo de introducción de nuevas especies a partir de finales de los años noventa, seguida de una reciente desaceleración desde 2018. Los expertos sugieren que esta última tendencia podría deberse a la eficacia de las medidas de gestión implementadas, aunque no descartan la influencia de sesgos en la notificación o una estabilización en el esfuerzo de investigación. La mejora de los protocolos de muestreo directo en los buques es crucial para obtener pruebas concretas sobre las vías de entrada y desarrollar acciones preventivas más contundentes.

El transporte marítimo como vector principal de especies alóctonas

La investigación exhaustiva, que incluyó a científicos del Centro Oceanográfico de Baleares del Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC), ha puesto de manifiesto que más de la mitad de las especies marinas no nativas llegan a las aguas europeas transportadas por embarcaciones. Este modo de introducción se produce principalmente de dos maneras: algunas especies se adhieren a la parte externa de los buques, en lo que se conoce como incrustación, mientras que otras son trasladadas en el agua de lastre, que es utilizada por los barcos para mantener su estabilidad. La comprensión de estas vías de entrada es fundamental para el desarrollo de estrategias de mitigación y control que protejan la biodiversidad marina. El estudio, que ha compilado una de las bases de datos más completas hasta la fecha, analizando 891 especies, provee una visión crítica sobre las tendencias y mecanismos de estas introducciones biológicas.

El hecho de que una de cada dos especies marinas foráneas sea transportada accidentalmente por barcos subraya la magnitud del problema y la necesidad de regulaciones más estrictas en el sector marítimo. Una vez que estas especies se asientan en un nuevo entorno, pueden tener un impacto devastador, compitiendo con las especies autóctonas por recursos, alterando los ecosistemas y, en algunos casos, afectando la pesca y el turismo. La doctora Maite Vázquez-Luis, investigadora del Centro Oceanográfico de Baleares, señala que, a pesar de los avances en la detección de especies gracias al aumento del interés científico y las políticas ambientales, aún existe incertidumbre sobre la diferenciación entre un aumento real de introducciones y un mejor conocimiento de la biodiversidad existente. Por ello, es imperativo reforzar la vigilancia y las medidas preventivas para salvaguardar los ecosistemas marinos europeos.

Desaceleración reciente y retos en la gestión de especies invasoras

El análisis de los datos del estudio revela una dinámica interesante en la introducción de especies marinas alóctonas en los mares europeos. Tras un periodo de aceleración notable a partir de finales de los años noventa, se ha observado una desaceleración en el ritmo de nuevas introducciones desde 2018. Esta tendencia podría interpretarse como un indicador de la eficacia de las medidas de gestión implementadas por las autoridades y organizaciones ambientales. Sin embargo, los investigadores advierten que esta disminución también podría estar influenciada por sesgos relacionados con retrasos en la notificación de nuevas especies o por una estabilización en el esfuerzo de investigación después de años de incremento. La complejidad de estos factores subraya la necesidad de un enfoque multifacético y continuado para la evaluación y gestión de esta problemática.

A pesar de los progresos, persisten desafíos significativos en la gestión de las especies marinas invasoras. Uno de los principales es la incertidumbre en la asignación de las vías de entrada, ya que en muchos casos falta evidencia directa que vincule una especie específica con su modo de transporte. Para superar esta limitación, el estudio enfatiza la importancia de mejorar los protocolos de muestreo directo en los buques. Estas técnicas permitirían recabar información más precisa y sólida sobre cómo las especies viajan de un lugar a otro, lo cual es esencial para desarrollar medidas preventivas más efectivas. Solo a través de una investigación y monitoreo continuos se podrá diferenciar entre un aumento real en las introducciones y una mejora en la capacidad de detección, garantizando así una gestión más informada y proactiva frente a la amenaza de las especies invasoras.