

Un influyente colectivo de jóvenes provenientes de las naciones del Sur Global ha alzado su voz en el escenario de la COP30 en Brasil, solicitando una participación sustancial y no meramente figurativa en la formulación de políticas climáticas. Sus iniciativas, enfocadas en la gobernanza, la responsabilidad empresarial, la salvaguarda de activistas ambientales y la accesibilidad a la información, reflejan un anhelo profundo de integrar sus perspectivas en la agenda global.
Estos dieciséis jóvenes, quienes son líderes emergentes de diversas regiones como América Latina, África y Asia, fueron los representantes de un vasto movimiento que agrupa a más de diez mil setecientas personas. Todos ellos forman parte del programa 'Camino hacia la Democratización del Sur', una iniciativa impulsada por la organización Life of Pachamama que busca potenciar el liderazgo juvenil en temas socioambientales.
Durante un período de seis meses, estos jóvenes recibieron una formación intensiva en áreas clave como el liderazgo, la diplomacia climática, la comunicación estratégica y la acción territorial. Este proceso formativo culminó con la redacción de la Declaratoria del Sur Global, un documento que compila las experiencias, desafíos y propuestas de niños, adolescentes y jóvenes de comunidades que históricamente han sido marginadas de las discusiones ambientales internacionales.
Juan David Amaya, activista por la justicia climática y director de Life of Pachamama, enfatizó que la juventud ha tenido que crear sus propios espacios de diálogo, ya que las conferencias climáticas a menudo se caracterizan por su exclusividad, especialmente para las generaciones más jóvenes. Amaya criticó lo que denomina 'patrones de participación simbólica', donde se permite una presencia juvenil superficial sin una verdadera inclusión en la toma de decisiones. Aunque el número de asistentes menores de 30 años en las COP ha crecido, los mecanismos actuales no garantizan una participación efectiva, lo que perpetúa desigualdades históricas.
Amaya subrayó la importancia de la presencia juvenil para insistir en que las comunidades directamente afectadas por el cambio climático, que son la base de la sociedad, tengan una voz influyente tanto a nivel global como local. Afirmó que una participación equitativa es fundamental, ya que los niños, adolescentes y jóvenes son portadores de cambio, innovación y transformación. Concluyó destacando que su generación, a pesar de no haber causado la crisis climática, está desarrollando soluciones basadas en la naturaleza para combatir los desafíos actuales, y que el tiempo apremia para una acción más ambiciosa.
