La borrasca Therese provoca un inicio de primavera inestable en España
Medio Ambiente

La borrasca Therese provoca un inicio de primavera inestable en España

El 20 de marzo, la península ibérica y Canarias se enfrentan a un inicio de primavera marcado por la inestabilidad meteorológica. La llegada de la borrasca Therese provoca un escenario atípico para esta estación, con un clima más propio del invierno que de la suavidad primaveral. Las precipitaciones generalizadas, el descenso de las temperaturas y los fuertes vientos son los protagonistas de una jornada que altera las expectativas de un clima templado.

Las Islas Canarias son las más afectadas por el embate de la borrasca. Se esperan lluvias torrenciales, especialmente en las vertientes suroeste de La Palma, Tenerife y Gran Canaria. La intensidad de las precipitaciones podría ser muy significativa en pocas horas, con posibilidad de tormentas que incluyan granizo. Las cumbres canarias podrían registrar nevadas por encima de los 1.900 metros, un fenómeno inusual para esta época del año. Además, el viento del suroeste soplará con rachas muy fuertes, complicando las condiciones tanto en tierra como en el mar.

En la península, la influencia de la borrasca Therese se manifiesta con un avance de la nubosidad de suroeste a noreste. Durante la mañana, las lluvias son más intensas en Andalucía occidental y el mar de Alborán. Por la tarde, la inestabilidad se desplaza hacia el norte, con chubascos tormentosos en zonas del interior de Asturias y Galicia. Esta configuración provoca un día de cambios rápidos, con alternancia de periodos de calma y lluvias intensas, lo que exige una constante atención a los pronósticos.

El comportamiento térmico es otro aspecto relevante. El 20 de marzo, la borrasca Therese trae consigo un descenso notable de las temperaturas máximas en amplias zonas del centro y oeste peninsular, reforzando la sensación invernal. En contraste, el noreste peninsular y Canarias experimentan un ligero aumento de las temperaturas. Las heladas débiles persisten en zonas de montaña como los Pirineos y el Sistema Ibérico, lo que demuestra que la transición entre estaciones aún no ha culminado.

Además de la lluvia y las temperaturas, el viento juega un papel crucial en la jornada. En el Estrecho de Gibraltar y el mar de Alborán, el levante soplará con gran fuerza, generando un mar agitado y ráfagas intensas en el litoral de Cádiz. En el resto de la península, los vientos serán más suaves y predominará la componente este. En Baleares, los vientos moderados del noreste, junto con nubes altas, no causarán precipitaciones significativas, pero sí un ambiente cambiante.

En resumen, la borrasca Therese redefine el inicio de la primavera en España. Lejos de la imagen idílica de cielos despejados y temperaturas suaves, este 20 de marzo se caracteriza por un clima inestable, con lluvias, viento y un descenso térmico que recuerdan al invierno. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha emitido advertencias para Canarias, donde la situación es crítica, y para varias regiones peninsulares. Este episodio meteorológico subraya la complejidad y la naturaleza impredecible del clima en esta época de transición.