

La Universidad de Sevilla, en colaboración con la Universidad del País Vasco, ha lanzado una innovadora iniciativa para convertir residuos marinos en recursos valiosos, beneficiando la salud femenina. Este proyecto se alinea con los principios de la economía circular, buscando transformar las cáscaras de cangrejo del Guadalquivir en biomateriales avanzados.
Detalles del Proyecto de Bioeconomía Circular en España
El 15 de enero de 2026, la Universidad de Sevilla anunció un ambicioso proyecto de investigación, respaldado por el Plan Estatal de Investigación 2024–2027, que se extenderá por cuatro años. El objetivo central es la reutilización de las cáscaras de cangrejo, un desecho común de las marismas del Guadalquivir, para producir quitosanos. Estos biomateriales se utilizarán en el desarrollo de productos cosméticos y alimentos funcionales, específicamente formulados para atender las necesidades de las mujeres, en particular durante la etapa de la menopausia.
El equipo científico, bajo la dirección del catedrático Carlos Bengoechea, se centrará en la optimización de los procesos de extracción y modificación de estas materias primas biológicas. Esto permitirá obtener quitosanos con características específicas que puedan integrarse en emulsiones de avanzada tecnología. Dichas emulsiones serán la base para crear una variedad de productos innovadores, incluyendo cremas, geles cosméticos, bebidas enriquecidas y parches transdérmicos. Estos últimos están diseñados para liberar bioactivos con propiedades beneficiosas, como efectos antiinflamatorios y estrogénicos, contribuyendo al bienestar integral de la mujer.
Este esfuerzo de investigación no solo aborda la problemática de la gestión de residuos, sino que también promueve la innovación en la industria cosmética y alimentaria. Se espera que los resultados de este estudio puedan ser transferidos directamente a la industria, ofreciendo soluciones sostenibles y productos de alto valor añadido.
Esta iniciativa representa un paso significativo hacia una economía más circular y sostenible, donde los desechos se transforman en oportunidades para el desarrollo de productos que mejoran la calidad de vida. Es un ejemplo claro de cómo la ciencia y la tecnología pueden converger para resolver desafíos ambientales y sociales. La visión de aprovechar los recursos naturales de manera eficiente y responsable, tal como lo expresa el catedrático Carlos Bengoechea, es crucial en un mundo que enfrenta la escasez de recursos y la creciente generación de residuos. Este proyecto subraya la importancia de la colaboración interuniversitaria y la aplicación de conocimientos multidisciplinarios para impulsar la innovación y el impacto positivo en la sociedad.
