

Investigadores de la Universidad de Alicante han logrado un hito significativo en la protección de los cultivos de plátano a nivel mundial. Han diseñado un innovador dispositivo biodegradable que emite un compuesto orgánico volátil (COV), actuando eficazmente como repelente contra el temido picudo negro de la platanera (Cosmopolites sordidus). Esta solución ecológica se presenta como una alternativa prometedora frente a los métodos convencionales, desorientando al insecto y salvaguardando las plantaciones de su devastador impacto.
Un Escudo Verde para las Plataneras: La Ciencia de la Repulsión
El 26 de diciembre de 2025, en la soleada ciudad de Alicante, España, un equipo de la Universidad de Alicante (UA) presentó un avance crucial para la agricultura. Bajo la dirección de los profesores Luis Vicente López Llorca y Federico López Moya, del Departamento de Ciencias del Mar y Biología Aplicada, en colaboración con María Ángeles Lillo Ródenas y María del Carmen Román Martínez, del Departamento de Química Inorgánica e Instituto Universitario de Materiales (IUMA), se ha materializado un dispositivo que promete revolucionar la lucha contra el picudo negro. Este coleóptero, originario de la zona indiomalaya, ha extendido su amenaza por todas las regiones plataneras, incluidas las idílicas Islas Canarias, siendo considerado una de las plagas más destructivas. El proyecto, enmarcado dentro de la iniciativa europea CropSafe, se enfoca en el desarrollo de "pesticidas verdes" a partir de residuos naturales, sustituyendo así los productos sintéticos. La estudiante predoctoral Elena Tane explicó que el dispositivo consiste en una matriz carbonosa que retiene y libera de forma sostenida el COV C5, descubierto por el grupo como un potente repelente. Tras dos años de investigación, se ha logrado un sistema que mantiene su actividad repelente por más de 28 días, reduciendo la dependencia de insecticidas químicos y eliminando el uso de dispensadores plásticos. Fabricados con carbón activado derivado de residuos forestales y contenidos en una bolsa porosa, estos dispositivos son fáciles de usar y seguros para los agricultores. Las pruebas de laboratorio y en entornos controlados han confirmado la eficacia del dispositivo en desorientar al insecto y proteger los cultivos. Los primeros ensayos en plantaciones reales ya han comenzado en colaboración con el Grupo Regional de Cooperativas Plataneras de Canarias (Coplaca), marcando el inicio de una nueva era en la protección de los plataneros a escala global.
Este avance no solo representa una victoria para la ciencia agrícola, sino que también nos invita a reflexionar sobre la importancia de la innovación sostenible. En un mundo donde la seguridad alimentaria y la protección del medio ambiente son prioritarias, soluciones como la desarrollada por la Universidad de Alicante demuestran que es posible combatir las plagas de manera efectiva y ecológica. Este dispositivo no solo salvaguarda las cosechas de plátano, sino que también reduce la huella de carbono y minimiza el impacto químico en nuestros ecosistemas, ofreciendo un futuro más verde y próspero para la agricultura global.
