

El Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel, situado en la región de Ciudad Real, ha experimentado un notable resurgimiento en su ecosistema, manifestado en un incremento significativo de la población de aves. Este fenómeno positivo se atribuye directamente a la mejora en los niveles hídricos del parque, lo que ha propiciado un ambiente óptimo para diversas especies, incluidas aquellas catalogadas en peligro de extinción. Los resultados de un censo aviar llevado a cabo durante el mes de marzo confirman esta tendencia alentadora, destacando la recuperación de este valioso humedal como un santuario para la vida silvestre.
El director del parque, Carlos Ruiz de la Hermosa, ha expresado su satisfacción con los hallazgos del censo, aunque enfatiza que los datos representan un mínimo estimado, ya que la extensa inundación del área dificulta un conteo exhaustivo. No obstante, subraya la importancia de estos resultados, que reflejan una recuperación ecológica del humedal y su impacto directo en la riqueza biológica del área. Entre las especies más beneficiadas se encuentran el pato colorado y el porrón europeo, cuyas poblaciones han mostrado un crecimiento exponencial, duplicando o casi triplicando sus números en comparación con el año anterior.
Especial atención merecen las especies en situación vulnerable, como la malvasía cabeciblanca, la cerceta pardilla y el porrón pardo, que han visto cuadruplicar sus efectivos, un indicador clave del éxito de los esfuerzos de conservación. Además, se ha observado un aumento generalizado en diversas familias de anátidas, como el cuchara común y la cerceta común, así como en otras aves acuáticas, incluyendo el zampullín cuellinegro y el somormujo lavanco. La reaparición del bigotudo, ausente en el parque durante años y considerado una especie en regresión a nivel nacional, constituye un hito importante, confirmando la vitalidad renovada del humedal.
Este renacimiento de Las Tablas de Daimiel no solo es una victoria para la fauna aviar, sino también un testimonio del papel crucial que desempeña el agua en la sostenibilidad de los ecosistemas. La presencia de rapaces migratorias, como el milano negro y el águila pescadora, junto con la constante observación del águila imperial ibérica, refuerza la identidad del parque como un corredor ecológico esencial y un refugio de biodiversidad. El humedal se consolida así como un ejemplo de cómo la gestión hídrica consciente y los programas de conservación pueden revertir tendencias negativas y fomentar la prosperidad de la vida silvestre.
