

La organización SEO BirdLife ha manifestado su inquietud ante los proyectos de energía eólica marina denominados "Narbonnaise Sud Hérault", ubicados en el golfo de León, frente a la costa mediterránea francesa. Estas infraestructuras representan una amenaza significativa para la pardela balear, una especie de ave marina que se encuentra en peligro crítico de extinción. La supervivencia de esta ave depende vitalmente de las aguas del Mediterráneo occidental para su alimentación durante la época de cría. La pardela balear es endémica de las Islas Baleares, donde la mayor parte de su población se reproduce, migrando posteriormente a diferentes zonas del Mediterráneo y el Atlántico en busca de alimento. Durante estas migraciones, las aves podrían encontrarse con las áreas donde se proyectan los parques eólicos marinos, aumentando el riesgo de colisiones con los aerogeneradores o alterando sus rutas migratorias habituales.
SEO/BirdLife ha presentado sus observaciones en el marco de una consulta transfronteriza, la cual se activa cuando un proyecto en un país podría tener impactos significativos en otro Estado, según la normativa europea de evaluación ambiental y el Convenio de Espoo. España debe analizar los posibles efectos de la instalación de estos grandes aerogeneradores flotantes en su biodiversidad marina y en los procesos ecológicos compartidos entre el golfo de León, Cataluña y Baleares. El golfo de León es un área crucial para estas aves, ya que la pardela balear utiliza recurrentemente el sector occidental de este golfo como una de sus principales áreas de alimentación durante la cría. La presencia de aerogeneradores flotantes, subestaciones eléctricas, el aumento del tráfico marítimo y la iluminación nocturna podrían reducir la funcionalidad de este espacio, forzando a las aves a desviaciones costosas en términos energéticos y alterando procesos esenciales para su supervivencia y éxito reproductivo. La pardela mediterránea, clasificada como Vulnerable, también frecuenta esta misma zona, lo que subraya la necesidad de una evaluación detallada de los impactos.
La organización argumenta que la ubicación propuesta para los proyectos es incompatible con el principio de precaución, ya que ambos se encuentran en uno de los enclaves más sensibles del Mediterráneo francés, dentro de la Zona Especial de Conservación (ZEC) "Grands dauphins du golfe du Lion" y el Parque natural marino del golfo del León. Además, esta zona es un corredor migratorio vital para millones de aves, lo que aumenta los riesgos de colisiones, atracción lumínica, pérdida de hábitats, efecto barrera y desviaciones. SEO/BirdLife reitera su apoyo al desarrollo de energías renovables bien planificadas como herramienta para combatir la crisis climática, pero enfatiza que la transición energética debe ser compatible con la conservación de la biodiversidad y basarse en ciencia sólida para evitar agravar la situación crítica de especies como la pardela balear.
La protección de la biodiversidad y el desarrollo de energías sostenibles no deben ser metas contradictorias, sino objetivos complementarios que impulsen un futuro más equilibrado y próspero para todos. Es esencial que las decisiones sobre proyectos energéticos consideren a fondo su impacto ecológico y prioricen la conservación de la vida silvestre, demostrando que el progreso y la responsabilidad ambiental pueden coexistir para beneficio de las generaciones futuras y del planeta en su conjunto.
