

El consistorio de San Sebastián ha formalizado la adjudicación a Construcciones Moyua de las labores destinadas a la supresión parcial del embalse de Artikutza, situado en Navarra. Este proyecto, valorado en 1.2 millones de euros, se completará en un lapso de siete meses. La intervención contará con una financiación significativa del programa Life Kantauribai, que aporta cerca de 648.000 euros, enfocado en la recuperación natural de ecosistemas fluviales a través de la eliminación de obstáculos. El municipio asumirá el monto restante, además de cubrir los costos asociados a las evaluaciones ambientales y las tarifas correspondientes.
Esta estructura, erigida a mediados del siglo XX y que nunca operó a plena capacidad debido a fallos de diseño, representa un obstáculo para la fauna acuática, especialmente para el desmán ibérico, una especie en grave peligro de extinción. Con una altura de 43 metros y una longitud de 180 metros, esta será la intervención más significativa realizada en una presa europea, superando en envergadura a la de Vezins en Francia. El propósito primordial es restablecer la fluidez del arroyo Enobieta, afluente del río Añarbe en la cuenca del Urumea, facilitando así la movilidad de organismos y el transporte de sedimentos.
La obra implica la creación de una brecha de siete metros de ancho en el aliviadero izquierdo, extendiéndose desde la cima hasta un metro por debajo del nivel del suelo. Esta apertura favorecerá el curso natural del arroyo, facilitando el paso de las especies y mejorando la conectividad ecológica en esta Zona de Especial Conservación, parte de la Red Natura 2000. El concejal de Medio Ambiente, Iñigo García, ha destacado la complejidad técnica de la operación y su impacto positivo, ya que permite la reutilización de materiales y minimiza el daño ambiental, a diferencia de una demolición completa. El embalse de Enobieta, que abasteció de agua a San Sebastián entre 1960 y 1976, dejó de funcionar en 1992 tras la puesta en marcha del embalse de Añarbe.
La iniciativa de San Sebastián para desmantelar parcialmente la presa de Artikutza es un claro ejemplo de compromiso con la preservación del entorno natural y el restablecimiento del equilibrio ecológico. Este tipo de acciones nos recuerdan la importancia de corregir intervenciones humanas pasadas que impactaron negativamente en los ecosistemas, abriendo camino hacia un futuro donde la coexistencia armoniosa entre el desarrollo humano y la riqueza natural sea una prioridad. Es un paso adelante en la construcción de un mundo más sostenible y resiliente para las generaciones venideras.
