

Portugal arde: Un ciclo ininterrumpido de devastacin forestal
La lucha en primera l■nea: Despliegue de recursos contra las llamas
Actualmente, los incendios forestales m£s cr■ticos en Portugal se concentran en las £reas de Arouca, aproximadamente a sesenta kilmetros al sur de Oporto, y en Ponte da Barca, cercano a la frontera con Galicia. Estos focos ■gneos demandan una respuesta masiva, con cerca de 2.500 efectivos de bomberos activos en todo el territorio nacional. El incendio de Arouca, que se origin el lunes por la tarde, es el m£s virulento, con la movilizacin de casi setecientos bomberos y m£s de doscientos veh■culos, y su r£pida expansin se atribuye a la densa presencia de eucaliptos en la zona.
Una amenaza constante: La antigedad de los focos y las condiciones propicias
El incendio m£s prolongado en activo, el de Ponte da Barca, se inici el pasado s£bado, requiriendo la intervencin de m£s de cuatrocientos bomberos y ciento cuarenta y cinco unidades terrestres. Tanto la regin norte como la central del pa■s experimentan mltiples incendios, exacerbados por las elevadas temperaturas, los fuertes vientos y la reducida humedad ambiental. Para la jornada de este jueves, el Instituto Portugu←s del Mar y de la Atmsfera (IPMA) ha emitido alertas m£ximas por riesgo de incendio rural para casi toda la mitad septentrional del pa■s, abarcando las zonas lim■trofes con Extremadura, Castilla y Len, y Galicia en Espaa.
Un patrn anual: Causas profundas de la recurrencia de los incendios
Ao tras ao, Portugal se enfrenta a la implacable furia de las llamas, con numerosos incendios concentrados principalmente en las zonas norte y central. Esta situacin anual se ve influenciada por diversos factores, entre los que destacan la vasta extensin de plantaciones de eucaliptos y el hecho de que la mayor■a de los equipos de extincin est←n conformados por bomberos voluntarios. Segn la Autoridad Nacional de Emergencia y Proteccin Civil (ANEPC), los fuegos m£s significativos se localizan en Arouca y en £reas cercanas a la frontera con Espaa, en las proximidades de Galicia y Extremadura. Las estad■sticas del Instituto para la Conservacin de la Naturaleza y los Bosques (ICNF) revelan que en el ao 2024, se han calcinado 135.058 hect£reas, una cifra que se sita como la tercera m£s alta de la ltima d←cada.
El papel controvertido del eucalipto: Un combustible natural
La presencia masiva de eucaliptos en el paisaje portugu←s es sealada como un factor cr■tico en la intensificacin de los incendios. Serafim Riem, vicepresidente de IRIS-Asociacin Nacional de Ambiente, ha descrito a Portugal como "el eucaliptal de Europa", enfatizando el riesgo que estos £rboles, introducidos desde Australia, representan debido a su alta inflamabilidad. La expansin de estas plantaciones, impulsada por su valor industrial, especialmente para la industria de la celulosa, ha contribuido a la vulnerabilidad del pa■s ante el fuego. Los expertos sugieren que una solucin clave reside en la recuperacin de la vegetacin autctona, como robles y castaos, que son m£s resistentes a las llamas, y en la reduccin gradual de las £reas ocupadas por eucaliptos y pinos.
El desaf■o de la voluntariedad: La composicin de los cuerpos de bomberos
La estructura de los equipos de lucha contra incendios en Portugal, mayoritariamente compuesta por aproximadamente 28.000 bomberos voluntarios, plantea desaf■os significativos. Aunque no existen estad■sticas oficiales actualizadas sobre el nmero exacto de efectivos y la proporcin de voluntarios, diversos informes sugieren que estos ltimos constituyen hasta el 90% del total. Esta situacin puede derivar en problemas de coordinacin, insuficiencia de personal en momentos cr■ticos y una menor profesionalizacin, afectando la eficacia de la respuesta ante grandes siniestros.
Lecciones del vecino: Comparacin con la gestin de incendios en Espaa
La agilidad en el ataque inicial a los incendios es crucial para su contencin, segn Riem, quien sugiere que Portugal deber■a reforzar sus medios y aprender de la experiencia de Espaa. El Parque Nacional de Monfrage, en C£ceres (Espaa), es citado como ejemplo, con la presencia permanente de un helicptero cerca de una balsa de agua y la eliminacin de eucaliptos en el £rea protegida. Adem£s, Monfrage cuenta con infraestructuras de prevencin y respuesta, como un helipuerto y un aerdromo para hidroaviones. El ambientalista propone que Portugal adopte un modelo similar, estableciendo puestos de vigilancia permanentes y equipos de respuesta r£pida, con bases en parques nacionales como Peneda-Ger↑s y distribuidos por todo el territorio, para una gestin de incendios m£s efectiva.
