Marruecos amplía significativamente sus zonas de protección ambiental para la preservación del clima
Medio Ambiente

Marruecos amplía significativamente sus zonas de protección ambiental para la preservación del clima

Marruecos ha puesto en marcha un ambicioso plan para expandir drásticamente sus áreas de conservación, con el objetivo de triplicar su extensión actual y reforzar su compromiso con la protección del medio ambiente y la mitigación del cambio climático. Esta iniciativa representa un paso crucial en la estrategia nacional de sostenibilidad del país africano.

Marruecos consolida su liderazgo ambiental con una ambiciosa expansión de áreas protegidas

El Reino de Marruecos ha anunciado un significativo aumento en sus zonas de protección ambiental, pasando de 2,5 millones de hectáreas en 1994 a un impresionante total de 7,6 millones en la actualidad. Esta expansión, liderada por Abderrahim Houmy, director general de la Agencia Nacional de Agua y Bosques (ANEF), ha visto la red de sitios de interés biológico y ecológico crecer de 154 a 197 en las últimas tres décadas.

Este esfuerzo de conservación abarca una vasta gama de ecosistemas, desde humedales vitales hasta paisajes esteparios y saharianos, incluyendo bosques de gran valor patrimonial y hábitats esenciales para especies amenazadas y endémicas. La actualización del plan de áreas protegidas responde a la necesidad de adaptarse a la evolución de los hábitats y las especies, así como a los crecientes desafíos derivados de las presiones climáticas.

Entre las joyas de esta expansión se encuentra el futuro parque nacional de Dajla, situado en el Sáhara Occidental, cuya inauguración está programada para el año 2026. Este parque, con una extensión cercana a los 2 millones de hectáreas, será un santuario para la reintroducción de especies icónicas como el avestruz de cuello rojo y el adax. Asimismo, el parque natural de Chekhar, ubicado en el noreste del país, con casi 179.000 hectáreas, ya ha sido escenario de repoblaciones exitosas de muflones y gacelas de Cuvier, ambas especies en peligro de extinción.

La visión de Marruecos se alinea con los objetivos internacionales establecidos en cumbres como la COP15, que busca salvaguardar al menos el 30% de las zonas terrestres y marinas, y restaurar un 30% de los ecosistemas degradados para el año 2030. Este compromiso no solo fortalece la gobernanza ambiental interna, sino que también posiciona a Marruecos como un actor clave en la escena global de la conservación, atrayendo inversiones y colaboraciones internacionales para una gestión sostenible de sus recursos naturales.

El fortalecimiento de las áreas protegidas marroquíes refleja una estrategia integral que fusiona la conservación de la biodiversidad con una robusta acción climática, demostrando cómo la voluntad política puede generar un impacto positivo y duradero en la salud del planeta.

La expansión de las áreas protegidas en Marruecos subraya la importancia de una visión a largo plazo en la gestión ambiental. Este esfuerzo nos recuerda que, a pesar de los desafíos globales, el compromiso con la conservación puede generar resultados tangibles, inspirando a otras naciones a seguir un camino similar para proteger la riqueza natural de nuestro planeta y asegurar un futuro sostenible para las próximas generaciones. Es un testimonio de que la acción local puede tener un impacto global significativo.