

Un descubrimiento reciente ha arrojado luz sobre una conducta fascinante y hasta ahora desconocida en el lince ibérico: la inmersión intencionada de sus presas en agua. Este acto, que se cree facilita la hidratación de sus crías durante el periodo de destete, revela una sorprendente adaptabilidad y complejidad en el comportamiento de estos felinos.
Revelan estrategia de hidratación en linces ibéricos de Montes de Toledo
En un periodo comprendido entre 2020 y 2025, un equipo de investigadores del Grupo de Investigación en Ecología y Gestión de Fauna Silvestre del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC), en Ciudad Real, documentó un comportamiento sin precedentes en el lince ibérico. A través de cámaras trampa instaladas en los Montes de Toledo, se observó cómo las hembras de esta emblemática especie transportaban a sus presas, principalmente conejos, hasta fuentes de agua, como pilones, y las sumergían. El primer registro data del 9 de agosto de 2020, protagonizado por una hembra llamada Naia, y desde entonces se han identificado ocho episodios similares con cinco hembras diferentes. Estas inmersiones, que duran al menos un minuto, parecen no estar directamente relacionadas con episodios de calor extremo, lo que sugiere una función más allá del simple enfriamiento. Los experimentos realizados con cadáveres de conejo confirmaron que la inmersión acelera el enfriamiento post-mortem y que el pelaje de las presas retiene una cantidad significativa de agua, hasta un 5% de su peso, incluso después de 40 minutos. Este hallazgo apunta a que las hembras utilizan esta técnica para proporcionar agua a sus crías, especialmente crucial durante el destete y en épocas de sequía. Adicionalmente, la observación de que esta conducta se transmite entre hembras emparentadas o de territorios vecinos sugiere un patrón de aprendizaje social o cultural, un fenómeno inusual en felinos salvajes, destacando la notable plasticidad conductual y la sofisticación cognitiva del lince ibérico, según José Jiménez, autor principal del estudio.
Este descubrimiento subraya la importancia de considerar la ecología del comportamiento en los esfuerzos de conservación. Nos recuerda que, incluso en especies tan estudiadas y emblemáticas como el lince ibérico, la naturaleza continúa desvelando comportamientos innovadores que desafían nuestras comprensiones sobre la evolución y la adaptación. La recuperación de esta especie de una casi extinción no solo es un triunfo de la conservación, sino también una ventana a la resiliencia y la inventiva del mundo natural.
