

La pesca del salmón en Asturias ha comenzado con un hecho insólito y preocupante: el icónico 'campanu', el primer ejemplar capturado de la temporada, aún no ha hecho acto de presencia. Este suceso, que marca un antes y un después en la tradición pesquera de la región, no solo decepciona a los aficionados, sino que enciende las alarmas entre los expertos en biodiversidad, quienes advierten sobre la crítica situación de la población de salmón atlántico. La prolongada ausencia de este símbolo subraya una tendencia de declive que, de no revertirse, podría conducir a la desaparición de la especie en los ecosistemas fluviales españoles, urgiendo a la implementación de estrategias de conservación más rigurosas.
El Misterio del 'Campanu' Ausente y la Preocupación de los Pescadores
La temporada de pesca del salmón en Asturias se inauguró con un panorama desolador: el esperado 'campanu', el primer salmón de la temporada, no ha aparecido, una situación sin precedentes que ha sumido a la comunidad de pescadores en una profunda inquietud. A pesar de que la apertura se retrasó dos semanas en un intento de favorecer la presencia de ejemplares, los ríos asturianos permanecen silenciosos. Este hecho contrasta drásticamente con años anteriores, donde el 'campanu' era capturado a las pocas horas del inicio de la veda, incluso en ocasiones por los más de 5.200 pescadores con licencia en la región. La falta del primer salmón ha impedido la tradicional subasta, un evento que en el pasado ha alcanzado cifras superiores a los 10.000 euros, reflejando el valor cultural y económico de esta especie. Este triste récord de ausencia, que supera el de 2025, el 'campanu' más tardío hasta la fecha, se percibe como una crónica de una desaparición anunciada, anticipando un futuro incierto para el salmón asturiano.
La prolongada espera por la captura del 'campanu' no es un mero retraso, sino el síntoma más visible de un problema mucho más profundo que afecta a las poblaciones de salmón en Asturias. Pescadores con décadas de experiencia, como Carlos Álvarez, que en 2022 logró el 'campanu', constatan un "declive" alarmante. Álvarez lamenta que, en condiciones fluviales ideales como las actuales, hace veinte años se habrían capturado al menos una decena de salmones, mientras que ahora el contador se mantiene a cero. Esta percepción es corroborada por el profesor Alfredo Fernández-Ojanguren, experto en peces de la Universidad de Oviedo, quien afirma sin tapujos que "la razón por la que no se ha pescado ningún salmón todavía es porque no los hay en el río". La situación es tan crítica que, en algunos cauces, la especie ha desaparecido por completo, convirtiendo la ausencia del 'campanu' en una trágica confirmación del colapso de sus poblaciones. La tradición de la pesca, que alguna vez fue próspera con miles de capturas anuales, se ha visto reducida a mínimos históricos, lo que resalta la urgencia de medidas de protección.
El Alarmante Colapso de la Población Salmonera y la Urgencia de su Protección
La ausencia del 'campanu' este año, y el bajo número de capturas en general, se explica por el colapso crítico de las poblaciones de salmón en los ríos asturianos. Los expertos, como el profesor Alfredo Fernández-Ojanguren de la Universidad de Oviedo, advierten que la especie está al borde de la extinción en muchos de estos cauces. Este descenso drástico se manifiesta en la comparación con el pasado: si en 1969 se registraron casi 7.000 salmones, en 2020 apenas se superaron los 700, y el año pasado se alcanzó el mínimo histórico con solo 130 ejemplares precintados. Esta realidad ha llevado a que la veda de pesca se retrase cada vez más, buscando en vano la llegada de salmones que, según las evidencias, están migrando desde el mar de forma más tardía y en menor número, tanto los adultos como los más jóvenes. La desesperación ha llegado a tal punto que en años anteriores se intentaron fraudes, presentando peces congelados como 'campanus', lo que obligó a implementar controles de temperatura para verificar la frescura del ejemplar. La comunidad científica y los pescadores están de acuerdo en que la situación es insostenible y exige una intervención inmediata.
El declive del salmón en Asturias es un reflejo de un problema global que requiere soluciones urgentes y coordinadas. Los datos revelan que la población de salmones ha colapsado, con capturas muy por debajo del 10% del máximo histórico, un umbral que, en términos de pesquerías, indica una situación de grave riesgo. La modificación de los patrones migratorios, con los salmones llegando cada vez más tarde a los ríos, sumado a otros factores como la alteración de los hábitats fluviales y la contaminación, está diezmando la especie. Ante este escenario, la prohibición de la venta de salmón, con la única excepción del 'campanu' (que de todas formas no se ha podido subastar), busca proteger la especie, pero resulta insuficiente. Es imperativo que se implementen medidas de conservación más estrictas y se categorice al salmón como especie en peligro de extinción en España. Solo a través de una acción concertada entre autoridades, científicos y la comunidad pesquera se podrá evitar que la historia del 'campanu' se convierta en la crónica definitiva de una desaparición trágicamente anunciada.
