Fuertes Lluvias Azotan Canarias: Inundaciones y Rescates Marcan el 22 de Marzo
Medio Ambiente

Fuertes Lluvias Azotan Canarias: Inundaciones y Rescates Marcan el 22 de Marzo

Las Islas Canarias se vieron afectadas el 22 de marzo de 2026 por el impacto de la borrasca Therese, un evento meteorológico que ha generado un millar de incidentes, incluyendo operaciones de rescate, cortes de vías y anegamientos. La intensidad de las precipitaciones ha superado las expectativas, llevando a la región a una situación de emergencia que no se experimentaba con tal magnitud en más de una década.

La borrasca Therese ha provocado una situación crítica en Canarias, donde las lluvias torrenciales han causado serias interrupciones y riesgos. Se han reportado más de mil incidentes, que van desde desprendimientos de rocas hasta inundaciones que han dejado barrios aislados. Un ejemplo destacado fue el rescate de un ciclista en el barranco de Guiniguada, en Gran Canaria, ilustrando cómo áreas usualmente seguras pueden volverse peligrosas rápidamente. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) había emitido advertencias por precipitaciones muy fuertes, pero la realidad ha superado las proyecciones iniciales.

Las infraestructuras hidráulicas han sido especialmente afectadas. Varias presas han alcanzado su capacidad máxima y han comenzado a desbordarse, un fenómeno que los residentes locales no recordaban desde hace diez años. Este volumen de agua, que puede superar los 50-100 litros por metro cuadrado en pocas horas, ha generado escorrentías que han ampliado el riesgo de inundaciones en áreas urbanas y rurales.

Además de las inundaciones, la borrasca ha desencadenado numerosos desprendimientos de rocas de gran tamaño, que han bloqueado carreteras y dificultado el tránsito. Esto no solo interrumpe la circulación, sino que también representa un peligro considerable para los conductores y habitantes. Las vías intransitables han complicado las tareas de rescate y la movilidad en general.

Los vientos huracanados han exacerbado la situación, derribando árboles y aumentando los peligros en entornos urbanos y carreteras. La combinación de lluvia extrema, vientos intensos y suelos saturados ha incrementado el nivel de alerta, característico de episodios de alta inestabilidad climática.

Ante la escalada de la situación, el Gobierno de Canarias ha emitido una alerta por desprendimientos e inundaciones, especialmente en las islas occidentales y Gran Canaria. Esta medida refuerza los protocolos de emergencia y la movilización de recursos para gestionar las posibles incidencias adicionales que puedan surgir, dada la saturación del terreno y la persistente inestabilidad geológica.

Mientras Canarias lidia con este temporal, el resto de la península ibérica ha experimentado condiciones meteorológicas más estables, con precipitaciones ligeras en el sur y un clima generalmente tranquilo en otras zonas. Este marcado contraste subraya cómo los sistemas atmosféricos pueden afectar de manera muy diferente a distintas regiones, convirtiendo a las islas en el epicentro de una emergencia meteorológica.