

El destino de la anguila europea (Anguilla anguilla) pende de un hilo, ya que el Comité de Fauna y Flora ha vuelto a rechazar, por tercera ocasión, la propuesta para catalogarla como especie en peligro de extinción. Esta decisión, que no logró la mayoría simple necesaria para avanzar en su tramitación, se produce a pesar de la preocupante disminución de su población.
Detalles sobre el Intento Fallido de Clasificación de la Anguila
El pasado 17 de febrero de 2026, el Comité de Fauna y Flora, organismo que congrega a representantes gubernamentales y de las comunidades autónomas españolas, desestimó la iniciativa del Ministerio para la Transición Ecológica de incluir a la anguila europea en la lista de especies amenazadas. Este revés marca el tercer intento fallido del Ministerio, tras propuestas similares en 2020 y 2024. Comunidades como Galicia, Asturias, Cantabria, Murcia, la Comunidad Valenciana y Baleares manifestaron su oposición a la medida. En contraste, Cataluña, Navarra, La Rioja, Extremadura, Aragón, Castilla y León, Madrid, Castilla-La Mancha, el País Vasco y Andalucía condicionaron su apoyo a la presentación de información adicional y a un debate más profundo en el seno de un futuro grupo de trabajo.
Desde el Ministerio se ha expresado la frustración ante la falta de respaldo, señalando que la decisión "desoye el criterio científico" que advierte sobre el acusado declive de la anguila en las últimas décadas. La situación de esta especie es crítica, y su protección exige una respuesta coordinada y basada en la mejor evidencia disponible, según fuentes ministeriales. A pesar del tropiezo, se acordó la creación de un grupo de trabajo específico. Este foro, que integrará a representantes del Gobierno y de las comunidades autónomas, tendrá como misión analizar las causas del descenso poblacional, evaluar la eficacia de los planes de gestión vigentes y proponer medidas adicionales de conservación. Este paso busca facilitar el intercambio de información técnica, armonizar diagnósticos y alcanzar consensos que garanticen la recuperación de la especie.
La inclusión en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE) y en el Catálogo de Especies Amenazadas implica diferentes grados de protección. Mientras que el LESPRE salvaguarda especies con valor ecológico, científico o cultural, el Catálogo se reserva para aquellas con un riesgo real de extinción. Estar en el Catálogo conlleva la obligación de desarrollar planes de recuperación y conservación. La propuesta para la anguila se basaba en dictámenes del Comité Científico y en informes del Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES) y la UICN, que confirmaron que la especie se encuentra fuera de los límites biológicos de seguridad. En marzo de 2024, el Comité Científico reiteró su recomendación de catalogar a la anguila europea como "en peligro de extinción", una valoración que no obtuvo la mayoría necesaria para su aprobación final.
La persistente incapacidad para clasificar a la anguila europea como especie en peligro de extinción, a pesar de la abrumadora evidencia científica, subraya la complejidad y los desafíos inherentes a la toma de decisiones medioambientales en un contexto de intereses diversos. Este tercer fracaso es un llamado de atención urgente sobre la necesidad de priorizar la ciencia y la conservación por encima de las consideraciones políticas o económicas a corto plazo. La creación de un grupo de trabajo es un paso positivo, pero solo si se traduce en acciones concretas y oportunas. La biodiversidad no puede esperar, y la pérdida de una especie como la anguila europea tendría repercusiones ecológicas significativas. Es fundamental que todas las partes involucradas asuman su responsabilidad y colaboren de manera efectiva para garantizar el futuro de esta valiosa especie.
