

China, conocida por su ambición de globalizar sus tecnologías, ha puesto ahora su mirada en España como punto de entrada fundamental para su incursión en el mercado automotriz europeo. Una destacada empresa china ha ideado un plan para dominar este continente, superando así obstáculos y obteniendo una ventaja considerable, y lo más notable es que este plan se ejecutará desde territorio español.
La industria automotriz se encuentra en un momento de efervescencia, con innovaciones constantes, especialmente en el sector de los vehículos eléctricos, que ofrecen una alternativa más sostenible para el planeta. En este contexto, un movimiento estratégico está a punto de redefinir el panorama automovilístico europeo. Una importante marca china de coches eléctricos ha seleccionado a España como su núcleo principal de fabricación dentro del continente.
Esta iniciativa va más allá de la simple instalación de una fábrica; representa la piedra angular desde la cual la marca proyecta su expansión por Europa. Leapmotor es la protagonista de esta historia, habiendo forjado una alianza sólida con el gigante automotriz Stellantis. Gracias a esta colaboración, Leapmotor ha podido utilizar la infraestructura de Stellantis, incluyendo su red de concesionarios y talleres, para expandirse rápidamente. Ahora, esta asociación asciende a un nuevo nivel, permitiendo a la marca china emplear las plantas de fabricación del grupo para producir sus propios vehículos.
Antonio Filosa, CEO de Stellantis, ha confirmado la noticia, anunciando que Leapmotor comenzará a fabricar coches en España a partir de 2026, un hito que marcará un antes y un después en la industria automotriz. Todo apunta a que la planta elegida será la de Figueruelas, en Zaragoza, donde compartirá líneas de montaje con modelos emblemáticos de Stellantis como el Peugeot E-208 y el Opel Corsa-e.
La colaboración entre Leapmotor y Stellantis es un pilar fundamental de esta estrategia. Leapmotor ya había intentado establecerse en Europa, con una breve experiencia en Polonia, pero esa relación concluyó cuando el país apoyó la imposición de aranceles a los vehículos chinos. Sin embargo, con esta nueva alianza, la situación es prometedora. Según Tianshu Xin, CEO de Leapmotor International, la fabricación en China requiere tiempo para comprender el comportamiento del cliente europeo. Por ello, la producción en España será vital para adaptar sus vehículos a las preferencias europeas y potenciar su competitividad.
El primer modelo que saldrá de la planta española será el Leapmotor B10, un nuevo SUV eléctrico de 4,5 metros que se prevé que tenga un precio inferior a los 30.000 euros. Posteriormente, en 2027, le seguirá el Leapmotor B05, un compacto de cero emisiones. Gracias a esta alianza con un socio tan relevante, Leapmotor aspira a sortear los desafíos que han enfrentado otras marcas chinas, como los problemas de calidad o la escasez de repuestos, ganándose la confianza tanto de la red de concesionarios como de los consumidores. Este movimiento no solo beneficia a Leapmotor, sino que también otorga a España un papel crucial en la expansión de las empresas chinas en el mercado global. Con la producción localizada, el respaldo de un socio consolidado en el país y una oferta diseñada para el cliente europeo, Leapmotor busca una mejora significativa y posicionarse como una de las sorpresas más destacadas en el mercado de vehículos eléctricos en los próximos años.
