

Una exploración marina sin precedentes ha tenido lugar en el gélido corazón del océano Ártico, donde un submarino tripulado chino, el Fendouzhe, ha batido récords al sumergirse a una profundidad de 5.277 metros bajo la cubierta de hielo. Esta expedición, que partió del buque de investigación Tan Suo San Hao, se centró en la Dorsal de Gakkel, una cadena volcánica submarina que se extiende entre Groenlandia y Siberia y que hasta ahora era casi inaccesible.
A lo largo de 98 días, el equipo de investigación llevó a cabo 43 inmersiones con propósitos científicos, de las cuales 32 se realizaron en la cuenca central del Ártico. Esta zona presentaba una cobertura de hielo superior al 80%. Esta iniciativa representa la primera vez que se realiza una exploración tripulada en la Dorsal de Gakkel y también la primera vez que se efectúan inmersiones profundas continuas en esta región helada, lo que demuestra un avance significativo en la capacidad de investigación en ambientes extremos.
Este logro es fundamental para la ciencia, ya que la Dorsal de Gakkel es una región clave para el estudio de la formación de la corteza oceánica, debido a la lenta separación de las placas tectónicas. La expedición china se enfocó en la sección oriental, menos conocida, para determinar la presencia de sistemas hidrotermales activos y nuevas formas de vida adaptadas a estas condiciones extremas. La metodología de "coordinación barco-submarino" permitió una navegación y emergencia precisas en un océano casi completamente cubierto de hielo, abriendo nuevas posibilidades para la investigación en entornos polares.
Los científicos recogieron sedimentos, rocas volcánicas, muestras de agua y organismos de las profundidades, además de obtener imágenes detalladas de montes y cañones submarinos. Estos datos son cruciales para entender el funcionamiento de un ecosistema que es particularmente sensible al calentamiento global. El Ártico es la región que se calienta más rápidamente en el planeta, con un aumento de temperatura casi cuatro veces superior al promedio mundial, lo que tiene consecuencias a largo plazo, como inviernos más severos y el aumento del nivel del mar. La información recopilada será vital para mejorar los modelos climáticos y tomar decisiones informadas sobre el cambio climático, destacando la importancia de la colaboración internacional en la investigación científica para abordar los desafíos ambientales globales.
