

En un movimiento significativo hacia la protección de los ecosistemas acuáticos, Chile ha presentado una propuesta ambiciosa en la 15ª Conferencia de las Partes de Ramsar. La Ministra de Medio Ambiente, Maisa Rojas, encabezó la delegación chilena en Zimbabue, donde anunció formalmente la candidatura de una red de humedales costeros ubicados en la Región de Atacama. Esta iniciativa no solo busca el reconocimiento internacional de estos valiosos entornos naturales, sino que también subraya el compromiso del país sudamericano con la conservación de la biodiversidad y la mitigación de los efectos del cambio climático, integrando estas acciones en una estrategia nacional más amplia que incluye la ya existente red de salares protegidos.
La Convención Ramsar, un acuerdo multilateral internacional centrado en la conservación y el uso racional de los humedales, es el único tratado global dedicado a un ecosistema específico. En este marco, los países miembros se comprometen a identificar y designar sitios para su inclusión en la \"Lista Ramsar de humedales de importancia internacional\". Chile, signatario de este instrumento desde 1981, ya cuenta con dieciséis Sitios Ramsar que suman una impresionante extensión de 363,927 hectáreas. La nueva postulación de Atacama refuerza este legado, evidenciando un esfuerzo continuo por ampliar las áreas bajo protección.
Los cuatro humedales costeros nominados —la Desembocadura del Río Copiapó, el Humedal Costero Totoral, la Desembocadura del Río Huasco y el Humedal Carrizal Bajo— suman aproximadamente 127 hectáreas. Estos ecosistemas se encuentran en una región semiárida al sur del desierto de Atacama, un área reconocida globalmente como un punto caliente de biodiversidad debido a su riqueza en especies de flora y fauna, así como su alto índice de endemismo. La designación como Sitios Ramsar proporcionaría nuevas herramientas para la preservación de estas frágiles zonas, asegurando el mantenimiento de sus características ecológicas esenciales.
La Ministra Rojas enfatizó la urgencia de proteger estos entornos frente a la triple crisis global: cambio climático, pérdida de biodiversidad y contaminación. Resaltó que los humedales actúan como reservas estratégicas de carbono, barreras naturales contra inundaciones y fuentes de agua dulce vitales. La protección de estos sitios es fundamental no solo para la rica biodiversidad de Atacama, incluyendo la ruta de aves migratorias y especies endémicas, sino también para servicios ecosistémicos como la recarga de acuíferos y el turismo, además de salvaguardar valiosos yacimientos paleontológicos.
La delegación chilena en la COP15 de Ramsar, destacada por su diversidad y representatividad, incluyó a importantes figuras como el senador Alfonso de Urresti y la alcaldesa de Valdivia, Carla Antmann, junto con expertos de diversas instituciones y organizaciones. Esta composición multidisciplinaria reflejó el compromiso unificado de Chile con la conservación de los humedales, un esfuerzo colectivo que busca fortalecer la resiliencia ecológica del país y contribuir a la sostenibilidad global.
La postulación de estos humedales costeros de Atacama a la Convención Ramsar constituye un paso decisivo para Chile en su estrategia de protección ambiental. Esta acción no solo asegura la preservación de ecosistemas únicos y la rica biodiversidad que albergan, sino que también consolida el liderazgo del país en la gestión sostenible de sus recursos naturales, ofreciendo un modelo para futuras iniciativas de conservación a nivel global.
