Cantabria establece un nuevo Plan de Gestión del Lobo para armonizar su conservación con la actividad ganadera
Naturaleza

Cantabria establece un nuevo Plan de Gestión del Lobo para armonizar su conservación con la actividad ganadera

El Gobierno de Cantabria ha publicado oficialmente el nuevo Plan de Gestión del Lobo, una iniciativa destinada a conciliar la presencia de esta especie con las actividades ganaderas en la región. Este marco regulatorio busca un equilibrio fundamental entre la conservación del lobo ibérico, considerado parte integral del patrimonio natural y cultural cántabro, y la necesidad de salvaguardar los intereses económicos de los ganaderos.

La consejera de la comunidad autónoma, María Jesús Susinos, ha detallado que la población de lobos en Cantabria es robusta, con un mínimo de 23 manadas y más de 200 ejemplares. Esta recuperación de la especie, aunque positiva para la biodiversidad, ha generado un incremento notable en los ataques al ganado extensivo. En 2025, se registraron 3.057 ataques, un aumento de 371 respecto al año anterior, resultando en indemnizaciones que superaron los 1,7 millones de euros. Asimismo, se ha triplicado el número de animales de granja muertos por ataques de lobo en los últimos cinco años, lo que subraya la urgencia de implementar medidas de gestión efectivas.

Equilibrio entre Conservación y Ganadería

El plan de gestión del lobo de Cantabria representa un esfuerzo crucial para armonizar la conservación de una especie protegida con la sostenibilidad de la ganadería, especialmente en una región donde el lobo ibérico (Canis lupus signatus) se ha recuperado significativamente y habita más del 80% del territorio. La coexistencia, lejos de ser una quimera, se convierte en un objetivo tangible mediante una serie de medidas que buscan minimizar los conflictos y garantizar el desarrollo de ambas partes. La consejera Susinos ha enfatizado que este plan es el resultado de un compromiso firme con el sector primario, integrando acciones ya iniciadas como la exclusión del lobo del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE) y la agilización de las indemnizaciones por daños.

Este nuevo enfoque no solo responde a las demandas de los ganaderos, sino que también establece un marco regulatorio moderno para una gestión más eficaz de la especie. Al reconocer la importancia ecológica del lobo y, al mismo tiempo, proteger la viabilidad de las explotaciones ganaderas, Cantabria busca ser un referente en la gestión de conflictos entre la fauna salvaje y las actividades humanas. El plan es dinámico, con ajustes anuales basados en datos científicos sobre la población de lobos y el impacto en el ganado, lo que permite una adaptación constante a las realidades del ecosistema y las necesidades del sector agrario.

Normativa y Controles de la Población Lobuna

El nuevo plan de gestión del lobo en Cantabria introduce directrices específicas sobre el control de ejemplares, estableciendo que la eliminación de lobos no será considerada una actividad cinegética deportiva. Esto significa que no se emitirán permisos para la caza deportiva ni se autorizará la muerte de lobos durante la caza de otras especies. En contraste con el plan de 2019, que permitía la caza del lobo en batidas de jabalí antes de su inclusión en el LESPRE, la normativa actual prohíbe explícitamente estas prácticas, reflejando un cambio hacia un enfoque más conservacionista mientras se abordan los daños a la ganadería.

La regulación también fija un cupo anual de extracción que no podrá superar el 20% de la población de lobos al final del verano anterior. Este cupo se calculará anualmente considerando factores como la reproducción de las manadas, la presencia de ejemplares no reproductores o dispersantes, el nivel de daños ocasionados y la ejecución de cupos previos. Si los ataques al ganado persisten y son significativos, la Dirección General competente podrá autorizar controles excepcionales. Además, en caso de una mortandad inesperada y notable en la población de lobos, el cupo anual podría reducirse o suspenderse. Dentro de este cupo, se contabilizarán también los lobos encontrados muertos por otras causas y los que sean capturados vivos para programas de reforzamiento o reintroducción.