

Aunque parezca inofensivo preparar una infusión con una bolsita de té, una investigación publicada en la revista científica Food Chemistry ha vuelto a poner de manifiesto una preocupación creciente: la posible liberación de micro y nanoplásticos en nuestra bebida caliente. Este estudio enfatiza que la bolsita de té es el principal foco de estas partículas, a pesar de que las cantidades varían ampliamente en función de los métodos de análisis y el tamaño de las partículas examinadas.
La revisión de 19 estudios relevantes sobre la presencia de micro y nanoplásticos en bebidas, bolsitas y materiales asociados al té, señala que la bolsita es la mayor fuente de estas diminutas partículas. Esto se debe a que, al sumergirse en agua caliente, las bolsitas liberan un número considerable de partículas, que puede superar los 10^9 por unidad. Además, se ha constatado que tanto las bolsitas compuestas de plástico y fibras vegetales como algunas etiquetadas como biodegradables también desprenden estas sustancias. Es crucial entender que la apariencia de una bolsita no garantiza que esté exenta de componentes plásticos, ya que muchas incorporan mallas de polímeros o sellados con materiales como el polipropileno.
Las mediciones de micro y nanoplásticos presentan desafíos metodológicos, lo que explica la disparidad en las cifras entre diferentes investigaciones. Factores como los filtros utilizados, las técnicas de identificación de polímeros y los protocolos de laboratorio pueden influir en los resultados. Por ejemplo, un estudio de 2019 que estimó la liberación de miles de millones de microplásticos y nanoplásticos por bolsita fue cuestionado por el Instituto Federal Alemán de Evaluación de Riesgos (BfR), que, tras sus propios ensayos, reportó cifras menores y concluyó que, con el conocimiento actual, no se esperan riesgos significativos para la salud, aunque se necesita más investigación. Para reducir la exposición, se recomienda el uso de té a granel con infusores de acero inoxidable o coladores reutilizables. Si se prefiere las bolsitas, es aconsejable verificar los materiales declarados por el fabricante y considerar un prelavado con agua a temperatura ambiente, una práctica que, según estudios recientes, puede disminuir drásticamente la liberación de microplásticos.
Enfrentar los desafíos medioambientales y proteger nuestra salud requiere una mayor conciencia y acción. Optar por prácticas de consumo más sostenibles, como elegir té a granel, y exigir mayor transparencia a los fabricantes, contribuye a un futuro más saludable para todos. La investigación científica continúa desvelando los impactos de los microplásticos en nuestro entorno y en nuestro cuerpo, lo que nos impulsa a buscar soluciones innovadoras y responsables.
