Arag￳n se suma a la recuperación del lince ibérico
Naturaleza

Arag￳n se suma a la recuperación del lince ibérico

Aragón está a punto de sumarse a las regiones que lideran la restauración del lince ibérico. Los preparativos para la liberación de estos felinos en la cuenca del río Huerva, cerca de Zaragoza, se encuentran en una fase muy avanzada, y se espera que en el próximo mes de marzo se realice la suelta de los primeros ejemplares. Esta iniciativa representa un paso crucial en la expansión de la especie por la península, consolidando los esfuerzos de conservación que han permitido al lince alejarse del riesgo de extinción.

El programa de reintroducción del lince ibérico, con más de dos décadas de trayectoria, ha transformado el panorama de esta especie, pasando de menos de un centenar de individuos a principios del siglo XXI a más de 2.400 en libertad, según los últimos registros. Este notable incremento poblacional ha llevado a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) a reclasificar su estado de "en peligro" a "vulnerable". A pesar de los logros, persisten desafíos como la alta mortalidad por atropellos y la escasez de su presa principal, el conejo de monte, además de la necesidad de asegurar la viabilidad genética a largo plazo y la conectividad entre las poblaciones.

Aragón se une al programa de reintroducción del lince ibérico

La comunidad de Aragón se prepara para integrarse activamente en la labor de recuperación del lince ibérico, un hito significativo para la conservación de la biodiversidad en España. Los trabajos previos a la suelta de los primeros ejemplares en la cuenca del río Huerva están muy avanzados, con la expectativa de que los linces sean liberados en marzo. Esta incorporación posiciona a Aragón como un nuevo enclave vital en el mapa de distribución de esta emblemática especie.

Los primeros ejemplares en llegar a Aragón serán Waka y Winx, procedentes del centro de cría en cautividad de El Acebuche, ubicado en Doñana. Estos linces pasarán aproximadamente un mes en un recinto de aclimatación, un periodo crucial para que se adapten a su nuevo entorno antes de ser liberados definitivamente. En total, se prevé que Aragón reciba ocho linces —cuatro machos y cuatro hembras—, todos provenientes del programa de cría en cautividad. Este esquema de reintroducción replica el éxito de otras liberaciones recientes en áreas como las sierras del norte de Lorca y el Cerrato palentino, contribuyendo a la expansión geográfica de la especie. Además, se han realizado acciones para fortalecer la diversidad genética, como la incorporación de nuevos ejemplares en Doñana, provenientes de centros de cría portugueses.

El camino hacia la consolidación de una especie emblemática

La historia de la recuperación del lince ibérico es un ejemplo de éxito en la conservación de especies amenazadas. Desde principios del siglo XXI, cuando la población de linces no superaba el centenar, hasta la actualidad, donde se contabilizan más de 2.400 individuos en libertad, la especie ha experimentado una notable recuperación. Este progreso se ha reflejado en la reclasificación de su estatus por parte de la UICN, que lo ha bajado de "en peligro" a "vulnerable", demostrando la efectividad de los programas de conservación.

Los programas como Life Iberlince y Life LynxConnect han sido fundamentales para devolver al lince a gran parte de su territorio histórico en España y Portugal. Las poblaciones más estables se encuentran en Castilla-La Mancha y Andalucía, aunque Extremadura, Murcia y Portugal también han visto crecer sus números. El programa de cría en cautividad sigue siendo una piedra angular, con un récord de nacimientos en 2025 y más de 400 crías liberadas en la naturaleza desde 2005. No obstante, la especie enfrenta desafíos persistentes, como la alta mortalidad por atropellos (más de 200 en 2024), la escasez de conejos —su principal alimento— y la creciente interacción con áreas humanas. La viabilidad genética a largo plazo, que requiere una población de 1.100 hembras reproductoras (frente a las 470 actuales), y la mejora de la conectividad entre subpoblaciones, son retos clave para garantizar la sostenibilidad de su recuperació