

Ametller Origen ha alcanzado un logro significativo en su compromiso con la sostenibilidad al obtener la doble certificación de AENOR como "Cero Desperdicio Alimentario" y "Residuo Cero". Este hito los posiciona como líderes en el sector de la distribución en Cataluña, al demostrar un enfoque integral que no solo busca la eficiencia operativa y la reducción de residuos, sino que también genera un impacto social positivo mediante la donación de alimentos y la colaboración con entidades sociales. La empresa implementa innovadoras estrategias a lo largo de toda su cadena de valor, desde la producción agrícola hasta la venta al público, para minimizar las pérdidas y fomentar la reutilización de recursos, en línea con las directrices europeas y la Agenda 2030 para un futuro más sostenible.
El modelo de negocio de Ametller Origen se basa en la prevención, la eficiencia y la valorización de los excedentes, lo que les ha permitido consolidar una cultura empresarial que prioriza la responsabilidad ambiental. Además de sus logros en la gestión de residuos, la compañía se destaca por su activa participación en la comunidad, apoyando a colectivos vulnerables y promoviendo prácticas de consumo consciente. Este compromiso va más allá de la mera certificación, reflejando una visión a largo plazo para construir un sistema productivo y de distribución que sea respetuoso con el medio ambiente y contribuya al bienestar social, sentando un precedente para otras empresas del sector.
Ametller Origen: Pionero en la Reducción de Desperdicios y la Economía Circular
Ametller Origen ha sido galardonado con las certificaciones "Desperdicio Alimentario Cero" y "Residuo Cero" por AENOR, marcando un hito en el sector de la distribución en Cataluña. La compañía ha implementado un sistema integral que aborda la gestión de residuos desde la prevención en toda su cadena de valor, priorizando la eficiencia, el control de excedentes y el aprovechamiento responsable de los recursos. Este enfoque no solo reduce drásticamente los desechos generados, sino que también promueve su reutilización y valorización, contribuyendo de manera activa al desarrollo de una economía circular. La empresa se convierte así en un referente de buenas prácticas, demostrando cómo la sostenibilidad y la rentabilidad pueden coexistir en el ámbito empresarial.
La distinción obtenida por Ametller Origen subraya su liderazgo en la adopción de estrategias innovadoras para combatir el desperdicio. Su modelo de gestión se centra en anticiparse a la generación de residuos, optimizando procesos y desarrollando iniciativas como descuentos en productos próximos a caducar y colaboraciones con plataformas dedicadas a evitar el desperdicio alimentario. Este compromiso se extiende a sus operaciones agrícolas, donde los excedentes de frutas y verduras son destinados a entidades sociales, cerrando el ciclo productivo y minimizando el impacto ambiental. La compañía no solo cumple con los estándares más exigentes, sino que también inspira a otras organizaciones a seguir su camino hacia un futuro más sostenible y circular.
Compromiso Social y Prácticas Innovadoras para un Futuro Sostenible
El compromiso de Ametller Origen trasciende el ámbito ambiental para integrar una fuerte dimensión social, manifestada a través de significativas donaciones de alimentos y colaboraciones estratégicas con más de 30 entidades sociales. En el año 2025, la empresa distribuyó 238,000 kilogramos de alimentos, una cantidad equivalente a 8,000 carros de compra, lo que no solo contribuye a la reducción del desperdicio, sino que también proporciona un apoyo vital a colectivos vulnerables. Estas acciones demuestran cómo un modelo de negocio sostenible puede generar un impacto positivo directo en la comunidad, fomentando la solidaridad y la inclusión social como pilares fundamentales de su estrategia corporativa.
La compañía ha desplegado un abanico de soluciones innovadoras para extender la vida útil de sus productos y gestionar eficientemente los excedentes. Además de las donaciones, Ametller Origen impulsa programas de descuentos en artículos con fecha de caducidad cercana y se asocia con plataformas especializadas en la prevención del desperdicio, reflejando una apuesta clara por el consumo responsable. Su enfoque integral abarca también la producción agrícola, donde los excedentes de frutas y verduras se destinan a organizaciones como Espigoladors, y los productos elaborados en su obrador se redistribuyen con fines sociales. Estas prácticas, alineadas con la Agenda 2030, posicionan a Ametller Origen como un líder en la transformación hacia un sistema alimentario y productivo más justo, eficiente y sostenible.
