

El informe anual del Instituto de Investigación de Agricultura Orgánica (FiBL) y Ifoam Organics International revela una paradoja en el sector ecológico: aunque la superficie global dedicada a la producción experimentó una leve contracción, las ventas minoristas de productos orgánicos alcanzaron cifras récord. Este crecimiento es un claro indicio de la creciente demanda de los consumidores, quienes priorizan la salud y la sostenibilidad en sus decisiones de compra.
Detalles del Informe Global sobre Agricultura Ecológica 2024
En el año 2024, el sector de la agricultura ecológica presenció un impresionante repunte en las ventas minoristas, las cuales se elevaron a 145 mil millones de euros a nivel mundial, un incremento significativo en comparación con los 136.4 mil millones de euros registrados en 2023. Este crecimiento fue impulsado, principalmente, por la preocupación global de los consumidores por su salud y el impacto ambiental de los alimentos. Estados Unidos se mantuvo como el mercado más grande, con 60.4 mil millones de euros en ventas, seguido de cerca por los 27 países de la Unión Europea, que en conjunto generaron 49.5 mil millones de euros.
A pesar de este éxito comercial, la superficie global dedicada a la agricultura ecológica mostró una leve disminución del 0.2% en 2024, lo que representa una ruptura con la tendencia de crecimiento constante observada en años anteriores. Sin embargo, en el ámbito europeo, la superficie cultivada de forma ecológica se expandió un 0.7%. Australia continuó siendo el país con la mayor extensión de tierras orgánicas, sumando 53 millones de hectáreas. España, por su parte, se destacó en Europa con 2.9 millones de hectáreas, ocupando el séptimo lugar a nivel mundial y superando a todo el continente africano.
El informe subraya que la agricultura ecológica es una estrategia fundamental para fomentar la sostenibilidad y fortalecer la resiliencia frente a los desafíos climáticos. Este modelo agrícola contribuye a preservar la vitalidad del suelo y a reducir la dependencia de insumos químicos, como fertilizantes y pesticidas, lo que resalta su importancia en la lucha contra el cambio climático.
Desde una perspectiva regional, la comunidad autónoma de Andalucía lideró el avance en España, con 1.5 millones de hectáreas destinadas a cultivos ecológicos, marcando un aumento del 12% respecto al año anterior. Castilla-La Mancha y Cataluña también mostraron un notable crecimiento en esta área. En la Comunidad Valenciana, la facturación del sector ecológico alcanzó un récord de 833 millones de euros en 2024, mientras que las Islas Baleares destinaron un 21% de su superficie agrícola útil a la producción orgánica. En Euskadi, la superficie ecológica se incrementó un 18%, y Canarias otorgó más de 436 mil euros en subvenciones para incentivar la adopción de prácticas sostenibles. La expansión de la agricultura ecológica no solo promueve la protección del medio ambiente, sino que también genera un impacto socioeconómico positivo, creando empleos y fomentando exportaciones significativas, como es el caso de Andalucía, que exportó productos por un valor de 680 millones de euros.
Este informe nos invita a reflexionar sobre la creciente conciencia global en torno a la alimentación sostenible y la salud ambiental. A pesar de los desafíos en la expansión de la superficie cultivada, el aumento en las ventas y el compromiso de los consumidores demuestran que el camino hacia un futuro más verde y consciente está en marcha. Es crucial que los gobiernos y las organizaciones sigan apoyando este tipo de prácticas para garantizar la seguridad alimentaria y la protección de nuestro planeta.
