El acuífero de Doñana: Un año húmedo sin recuperación
Medio Ambiente

El acuífero de Doñana: Un año húmedo sin recuperación

A pesar de un reciente año hidrológico con lluvias abundantes, que puso fin a una prolongada sequía de 13 años, el acuífero de Doñana, un pilar fundamental para este ecosistema, sigue sin mostrar signos de una recuperación sustancial. Expertos y organizaciones ambientales, como WWF, han manifestado su preocupación ante esta situación, instando a las autoridades a implementar acciones más decididas y efectivas para salvaguardar este valioso recurso hídrico.

El acuífero de Doñana: Una crisis persistente a pesar de las lluvias

En el corazón de Andalucía, España, el Parque Nacional de Doñana, un tesoro natural y Patrimonio de la Humanidad, se enfrenta a una de sus mayores amenazas: el agotamiento de su acuífero. Tras 13 años de sequía implacable, el año hidrológico 2024-2025 trajo consigo un respiro en forma de lluvias, con precipitaciones un 123% superiores a la media histórica, alcanzando los 671 mm. Este incremento, especialmente marcado durante un invierno excepcionalmente húmedo, generó esperanzas de una posible recuperación del maltrecho acuífero.

Sin embargo, un informe preliminar elaborado por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), correspondiente al periodo 2024-2025, ha desvelado una realidad desalentadora. A pesar de las copiosas lluvias, el acuífero de Doñana no ha logrado revertir su tendencia de deterioro a largo plazo. La extracción de agua sigue superando con creces la recarga natural, perpetuando un desequilibrio que lo mantiene en un estado crítico.

La organización ambiental WWF ha sido una de las voces más enérgicas en denunciar esta situación. Juanjo Carmona, portavoz de la Oficina de WWF para Doñana, enfatizó que la falta de recuperación, incluso en un año hidrológico húmedo, es una clara señal de que las medidas actuales son insuficientes. De los 16 sectores en los que se divide el acuífero, la mayoría sigue experimentando un descenso significativo, y solo dos de ellos presentan una perspectiva medianamente optimista. La persistencia de esta tendencia, que ha visto aumentar el número de sectores en declive de 7 en 2012/13 a 14 en 2024/25, subraya la urgencia de una intervención más contundente.

Los expertos señalan que un solo año de lluvias, por intenso que sea, no es suficiente para revertir el daño acumulado durante más de una década. Para una recuperación genuina, Doñana necesita un periodo húmedo sostenido o, al menos, el restablecimiento de la alternancia natural entre años secos y húmedos que caracterizaba la región antes de 2011/12. La situación actual, con un acuífero en prealerta y alarma en varias de sus zonas, es un llamado de atención a la administración pública para intensificar los esfuerzos y adoptar estrategias más eficaces que garanticen la sostenibilidad de este ecosistema único.

La persistente crisis del acuífero de Doñana, a pesar de un año de abundantes precipitaciones, nos obliga a reflexionar profundamente sobre la gestión de nuestros recursos hídricos y la urgencia de una acción climática efectiva. Este caso emblemático nos demuestra que la naturaleza, aunque resiliente, tiene límites, y que la intervención humana irresponsable puede llevar a consecuencias devastadoras e irreversibles. Es imperativo que las administraciones y la sociedad en general tomen conciencia de que no basta con reaccionar a los fenómenos extremos, sino que se requiere una planificación a largo plazo, basada en la ciencia y en la sostenibilidad, para proteger estos ecosistemas vitales para las futuras generaciones.