

Los análisis de la comisión de seguimiento, compuesta por la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Diversificación del Miteco y la Dirección General de la Marina Mercante, han revelado un descenso en los encuentros entre orcas y embarcaciones durante el verano de 2025 en las aguas españolas, aunque se registró un leve aumento en la costa norte. En la región del Golfo de Cádiz y el Estrecho de Gibraltar, esta disminución es particularmente acentuada y consolida una tendencia observada en los años recientes.
Un avance significativo en este estudio es la creación de un mapa específico para la costa gallega, que identifica las áreas de mayor riesgo de interacción con estos cetáceos, con el propósito de aumentar la seguridad marítima. Este nuevo mapa complementa uno ya existente para el sur de la península. Ambos ministerios aconsejan a los navegantes evitar transitar por las zonas con alta presencia de orcas y planificar rutas que se mantengan lo más cerca posible de la costa, siempre dentro de los límites de seguridad, especialmente entre abril y octubre, cuando la probabilidad de avistar orcas es mayor en el Atlántico.
En caso de una interacción con orcas, ya sea en embarcaciones a motor o a vela, se sugiere continuar la navegación y dirigirse hacia la costa o aguas menos profundas. Es fundamental recordar que está terminantemente prohibido el uso de cualquier método disuasorio que pueda causar daño o molestias a estos animales marinos. Además, se insta a los navegantes a tomar fotografías de los ejemplares, si es seguro hacerlo, para facilitar su identificación y seguimiento científico, enviándolas a orcas@sasemar.es. También es importante comunicar cualquier avistamiento o interacción al Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo más cercano a través del canal 16 de VHF.
La protección de la biodiversidad marina y la convivencia armoniosa con especies como las orcas son fundamentales. La responsabilidad compartida de navegantes y autoridades es esencial para garantizar un futuro en el que la vida marina prospere y las actividades humanas se realicen de manera sostenible. Estas directrices no solo buscan la seguridad en el mar, sino también fomentar el respeto y la conservación de nuestra fauna oceánica, demostrando un compromiso activo con el equilibrio de nuestros ecosistemas acuáticos.
