

Los valiosos ecosistemas subacuáticos en las costas de España enfrentan una alarmante disminución, con una pérdida o deterioro que alcanza hasta el 80% en las últimas cinco décadas. Estos hábitats, compuestos por algas de gran tamaño, desempeñan un papel fundamental en la vida marina, proporcionando refugio y sustento a diversas especies, actuando como sumideros de carbono y contribuyendo a la oxigenación del agua y la protección costera. Sin embargo, su existencia se ve amenazada por la actividad humana, como la contaminación y la sobreexplotación de recursos.
Según estudios recopilados por la iniciativa científica Observadores del Mar, respaldada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), estos importantes lechos marinos, formados por algas estructurales como las laminariales y las del género Cystoseira, están experimentando un declive significativo. La contaminación, la pesca excesiva y la proliferación de especies invasoras son factores clave que están alterando su distribución y poniendo en peligro su preservación. En particular, en la región nororiental de la península, que abarca el litoral noratlántico y cantábrico, más de la mitad de las zonas estudiadas han desaparecido en los últimos 25 años, confirmando un marcado retroceso.
Ante esta preocupante realidad, los investigadores de Observadores del Mar han hecho un llamado a la sociedad para que participe activamente en el monitoreo de estos ecosistemas a través del proyecto 'Bosques Marinos'. Lara Arroyo, científica del Instituto Español de Oceanografía y coordinadora del proyecto, enfatiza la importancia de estos hábitats, comparándolos con los bosques terrestres en términos de su función como refugios de vida, motores de productividad y aliados cruciales contra el cambio climático. Ella subraya la necesidad de la participación ciudadana para ampliar el conocimiento sobre su distribución y las amenazas que enfrentan, invitando a cualquier persona con información relevante a contribuir.
Sonia de Caralt, investigadora del Instituto de Ecología Acuática de la Universidad de Girona y del Centro de Estudios Avanzados de Blanes, también coordinadora científica del proyecto, explica que las observaciones de buceadores y otros entusiastas del mar serán validadas por expertos científicos. Esta colaboración enriquecerá la información obtenida a través de métodos tradicionales, generando datos más robustos para la investigación.
La primavera se perfila como el momento óptimo para unirse a esta iniciativa, ya que es cuando los ecosistemas marinos alcanzan su máximo esplendor y son más fáciles de observar. Los interesados pueden participar fotografiando los lechos marinos, registrando la fecha y ubicación, y documentando sus características y el entorno circundante. Posteriormente, todas las observaciones deben ser subidas a la plataforma web del proyecto, siguiendo los protocolos establecidos, para contribuir a la protección y conservación de estos vitales 'bosques' del océano.
La degradación de los ecosistemas marinos en las costas españolas representa una amenaza grave para la salud de nuestros océanos y la biodiversidad que albergan. La colaboración entre la comunidad científica y la ciudadanía se vuelve esencial para revertir esta tendencia y asegurar la supervivencia de estos valiosos hábitats submarinos. Es imperativo que se tomen medidas urgentes para combatir la contaminación, regular la pesca y controlar las especies invasoras, garantizando así un futuro sostenible para los bosques marinos de España.
